viernes, 15 de agosto de 2014

Todavía aquí.

Te veo de lejos, me acerco y te planto un beso. 
Me miras con los ojos llenos de lágrimas y me pides el perdón más sincero que jamás había oído.

Y yo sin más...te perdono.

Volvemos a casa (nuestra casa) de la mano, hacemos la cena y seguimos besándonos toda la noche recuperando todos los besos que no hemos podido darnos en estos meses.

Al  cabo de unas horas te devuelvo la mirada explicándote que tengo mucho miedo de volver a perderte.

Es entonces cuando suena el despertador.

Todo había sido un sueño. Me froto los ojos, miro a mi lado y no te veo. 

Quizás más que un sueño ha sido una pesadilla. La pesadilla que lleva rondando mi cabeza y rompiendo mi corazón desde hace ya tres meses, pero sé que muy dentro de mi hubiera deseado con todas mis fuerzas que todo hubiera sido real.

Quizás sólo necesito que me pidas perdón para poder perdonarte, para poder continuar y olvidarte.

Es nuestra manía de estirar la ilusión hasta romperla. Es no saber aceptar que hay cosas que se acaban, que han de ser así para crecer.

viernes, 11 de julio de 2014

Mi "yo" según "tú"

 Es una persona enérgica por naturaleza, ya nació con madera de guerrera con  carácter inquieto a la que le apasiona conocer cada detalle y escuchar recomendaciones de amigos en Internet o libros durante horas. En ocasiones, calmada y con cigarro en mano.


 De las que da todo aunque no reciba nada. Hablar es su punto débil incluso en sueños. Todos la conocen por regalar siempre una sonrisa y hará todo lo que esté en su mano por sacarte una a ti, aunque por dentro esté llena de lágrimas.



Pocas veces la verás llorar,es cierto, su corazón es difícil de quebrantar. Ahora, si te lo entrega, será el mejor regalo que nunca tendrás. Ojos oscuros pero siempre con un brillo especial.


Es mas fuerte de lo que imagina y se sobrepone a cada piedra del camino. 

Buena amiga, de las que no se olvidan, de las que tendrás para toda la vida si la cuidas.


By: Monica Sanz. Gracias.

viernes, 27 de junio de 2014

Desde que te fuiste.

Desde que te fuiste no he vuelto a sonreír como lo hacia contigo.

Desde que te fuiste la mitad de mi cama esta tan vacía como yo, los buenos días sin besos son más amargos y las mañanas mucho más grises.

Desde que te fuiste no he vuelto a respirar como lo hacía cuando me querías, no he vuelto a  querer saltar por las calles de felicidad y las mariposas de mi estómago se han convertido en dragones que sólo expulsan fuego dentro de mí cuando hablo de ti.

Desde que te fuiste he entendido muchas cosas, pero sigo sin entender muchas otras.

Desde que te fuiste no he podido escuchar canciones de amor, ni siquiera he podido escuchar canciones.

Desde que te fuiste mi mente sólo se pregunta: ¿por qué te fuiste?

Pero desde que te fuiste también he aprendido a llorar por amor como nunca antes lo había hecho, me he dado cuenta de que te quise tanto y estaba tan ciega que la próxima persona que aparezca en mi vida pagará por ello.

 Ahora mi corazón me pide estar sola porque sabe que no sería capaz de mirar, de amar y de besar a nadie como lo hacía contigo. Esta es probablemente la peor parte de que te hayas ido: la amargura de saber que no estás y que no estarás más.

Desde que te fuiste también he sabido lo que es la rabia, la impotencia y el rencor.  Tú también me has enseñado todo eso. A la vez que he valorado el daño que hice a otras personas cuando fui yo quien me fui.

Desde que te fuiste he tenido que obligarme a levantarme y sonreír, a pensar que esto es solo un desamor que pasará con el tiempo a base de lágrimas y sufrimientos a escondidas.

Desde que te fuiste el único consejo que me dan es que tengo que esperar que pase el tiempo, que todo se curará, pero qué jodido es el tiempo mientras pasa.

Desde que te fuiste me he dado cuenta que yo viví una relación y tú otra totalmente distinta, que si me hubieras amado tanto como me llegabas a decir, no me hubieras abandonado sin decir adiós.

Desde que te fuiste he aprendido que hay personas que intoxican y tu eras una de ellas. Por otra parte, sé que es mejor que hayas huido ahora, que te hayas ido para que yo pueda desintoxicarme y que algún día llegara una persona maravillosa que me dedique su ser.

Desde que te fuiste tengo miedo a no volver a AMAR, de no volver a sentir los sentimientos que recorrían mi cuerpo cada vez que me tocabas. Miedo, miedo, miedo y desconfianza. 

Pero desde que te fuiste, también he aceptado que no estás, he admitido que es mejor estar sola y dolida que con alguien que no te ama de verdad. He aprendido que cuando estás con alguien para cubrir tu soledad, llegará un momento en el que no quieras volver a ver a esa persona y esa es la única razón que puedo darme de tu huida. Fui sólo una cobertura.

No eres la persona que esperaba, ahora me sangra la voz pero mañana será otra persona y no tú...

Desde que te fuiste sé que mi amor vale más.

#Nada más.

martes, 17 de diciembre de 2013

Y nadie te ha querido.

Insensata loca...por qué te has ido.

Tú volverás y cuándo tu regreses amor,
verás como alguien quiso ocupar mi pobre corazón.


Y ya veras como tu me pides perdón,
y yo que ya estoy loca de amor, voy y te perdono.


No eran tan falsas aquellas mentiras.
Ni tan verdaderas tus verdades favoritas.

No fueron tan callados aquellos silencios.
Ni fueron tan malos aquellos momentos.


Olvidame si puedes que yo...No he podido.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Isle.

Hoy me apetece después de 9 meses volver a compartir mis sentimientos pulsando estas teclas y haciéndoselas llegar a no sé ni a quien.

El caso es que a veces odio la estúpida manera que tengo de encariñarme con alguien. Lo odio porque después me hago pequeñita cuando esa persona no me trata como quiero o espero. Lo cierto, es que hay gente que te importa una mierda pero otra...otras personas son capaces con solo una palabra hacerte sentir una mierda. 

Una vez me dieron un consejo  y no conseguí entender cómo este mismo se podía llevar a la práctica: no esperes nada de nadie y así nadie te decepcionará. Yo pensaba que era imposible vivir sin esperar nada de nadie. Siempre esperamos algo, siempre. Aunque veces digamos lo contrario. Ahora, después de algunos años, me doy cuenta que ese consejo llevaba mucha razón...aunque yo siempre sigo esperando recibir al menos la mitad de cariño del que doy.

Estar aquí, empezar de cero y construir amistades que ni siquiera sabes si durarán, si son verdaderas, o simplemente SON porque estamos lejos de todo lo que nos pertenece, porque estamos en este momento y en este lugar...Es una cuestión bastante sencilla: nos necesitamos aquí y ahora. 

A pesar de mi pequeña reflexión sobre amistad, prima por encima de todo el vivir, sonreír y disfrutar esta isla. De todo eso y por supuesto a mi manera, por ahora estoy teniendo dosis dobles.





Porque la vida tuya es, y siempre tienes que luchar.
Y a veces tienes que perder, para luego poder ganar.
Para sentir, para vivir, para soñar.

jueves, 11 de julio de 2013

Fuzzy feelings

Encontrarnos a nosotros mismos. Qué fácil parece. Qué bien suena decirlo.

Incluso cuando creíamos que ya nos habiamos encontrado...
nos volvemos a perder.

Como perderse entre sentimientos que a veces desaparecen, se encuentran o vuelven a surgir:

 Echar de menos "algo" que no has encontrado todavia.

Recordar tiempos mejores.

Recordar tiempos peores.

El último abrazo de despedida.

Una mirada.

Un querer y no poder.

Un poder y no querer.

Preguntarme por qué...y no saber ni qué responderme.
 








jueves, 25 de abril de 2013

Sin estar.

Aún sigo aquí, tumbada, aplastando cada una de las teclas de este ordenador y pensando: 

  ¿Cuándo? 

Cuando llegaré a un equilibro emocional, cuando dejaré de pensar en ti y cuando desaparecerán de mi cabeza tus malditos rizos. Maldita cabeza la mía, maldito peinado el tuyo, maldito el momento en el que me enganché a él. Pero sobre todo; maldita dulzura la tuya, maldita la situación en la que estamos y maldito el momento en el que te clavaste en mi cabeza.

    Olvidarte.

 Sacarte de mí, de mi vida, de mis pensamientos. Quiero pero te juro que no puedo...quizás tampoco quiera tanto.

       Intentarlo.

                    Lo intento, pero una parte de mí sigue haciendo que sea imposible.


    ¿Por qué?

            Porque sin más...te quiero.


O quizás ni si quiera te quiero, ni te echo de menos, ni te necesito. Quizás son SOLO las ganas, el no poder, el que me hagas ver que eres imposible, el que me lleves a este punto de inflexión, de bajón y de malestar que me hace desearte sin cesar y querer tenerte,besarte,agarrarte o achucharte como siempre.


   Sea lo que sea...estás....SIN ESTAR.