miércoles, 21 de noviembre de 2012

¡Con golosinas!

Sabía que tenía que esperar otra vez, como ya lo hice la última.
Porque la última también llegó...al igual que ha llegado esta.
 
 
La paciencia es la mejor arma. Antes no tenía, pero desde que descubrí que todo va mejor en la vida si "esperas" con ilusión , ahora casi que me sobra.
 
A veces me planteo cómo puede cambiarte la vida en un simple mes.
 Para bien o para mal.
 
Hoy recordaré cómo me ha cambiado para bien, porque ya vendrán otros tiempos peores en los que tenga que escribir todo lo contrario..
 
Trabajo, familia, casa, comida, vivir con tu mejor amiga/hermana... ¿qué más se puede pedir? pensaréis. Sí, estaba feliz...pero me acostaba cada día sola, vacía y sin esa ilusión (ya perdida desde hace más de un año) de saber que no te vas a levantar a mirar el móvil para ver si ese "alguien" te ha dicho: Buenos días princesa.
 
Pero la vida siempre nos sorprende. Y es entonces cuando aparece de repente esa persona que te hace creerte todo lo que no eres...que te sube el autoestima con cada palabra y con la que piensas: ha mercecido la pena esperarte.
 
Me tiro a la piscina en plancha, me dejo llevar por mis emociones (como siempre) porque prefiero perder algo a no haberlo tenido nunca.
 
 
 
Me mirabas a los ojos,
me cogías de las manos,
comparabas,
me elegías.