martes, 12 de marzo de 2024

Facing my fears.

 

Es la primera vez en mi larga andadura como usuaria de internet que he ido a buscar algo y no he obtenido respuesta: ¿Por qué las muletas de España y las de Estados Unidos son tan diferentes? Me surgió esta duda viendo una película americana en la que casualmente, uno de los protagonistas estaba cojo como yo en estos momentos. El actor aparecía con esas muletas altas en las que apoyas todo el peso en las axilas, y yo mientras no dejo de mirar la mía que está sutilmente tirada en el brazo del sofá, pensando como algo que debe tener la misma finalidad puede ser tan diferente y cuál de las dos sería realmente más efectiva. Bueno, el caso es que lo busqué en Google y éste no supo darme la respuesta. Lo cual me dejó más atónita si cabe.

He de reconocer que, en esta semana de convalecencia, no ha sido la única pregunta sin respuesta que me ha surgido.

¿Por qué no soy consciente de mi cuerpo y de la suerte que tengo cada día cuando todo está en orden? Lo difícil que es cuando algo mínimo falla y lo duras que deben ser algunas enfermedades de meses, años. Me pregunto cuál será la mía, cual será mi futuro y cual será mi calidad de vida en un futuro.

Esto me llevo a la siguiente pregunta. No voy a ser madre. No quiero ser madre, pero… ¿Qué consecuencias tendrá no ser madre? ¿Me arrepentiré? ¿Quién me cuidará cuando lo necesite? ¿La soledad me hará arrepentirme de esto? Elijo no ser madre, pero también elijo caminar sola y en sus consecuencias. Confío en mí, confío en saber gestionar estas dudas cuando vengan en un futuro y debo ser consciente en ese momento de que no fui madre, porque realmente no quise serlo.

Pienso también como seré yo cuando no estén ellos, mis padres. Ahora mismo son las únicas personas que tengo alrededor a diario, comparto con ellos comidas, cumpleaños, llamadas, mensajes y tuppers. ¿Quién seré yo sin uno de ellos? ¿Y sin ambos?

¿Estoy en el lugar que quiero estar o estoy en el lugar en el quiero pensar que quiero estar? Esta maldita pregunta creo que me perseguirá toda la vida. Supongo que esta alma nómada quedará siempre en mí, aunque no me mueva de casa. En realidad, he tenido tantas “casas” que no creo que esta sea la última.

Pienso mucho en cómo nos cambia el tiempo, a veces me convenzo de que el pasado fue más divertido, aunque muy dentro de mí siento que, en algún momento, mi vida dará un giro de 360 grados. Es como si algo me dijera que van a pasarme cosas trepidantes que nunca me imaginaría que pasaran: en realidad llevo esperando años que esto suceda.






I lost my faith tonight
Answers hard to find
Maybe in another life

jueves, 9 de noviembre de 2023

Tu salvación.

 

Te conocí alegre, inquieta, soñadora.

Podías hablar con cualquiera y bailar sin parar con la seguridad que le caracteriza a alguien que confía bastante en sí misma.

No pensabas demasiado, eras impulsiva. Hacías y deshacías arrasando con todo como un torbellino. Tenías metas oceánicas, proyectos a gran escala. Parecías libre y muy feliz.

 

Pronto me di cuenta que había algo detrás de todo eso. No sabía bien qué era y tampoco me atrevería a preguntártelo hasta años después, pero sí que reconocí desde el principio tu incesante búsqueda.

 

Dentro de aquella libertad desmedida, había algo en ti que te haría sentir vacía: un arraigado pensamiento que te llevaba a querer encontrar TU SALVACIÓN.

 

Buscabas sin cesar una cita, sexo o unos ojos que te miraran y te amaran. Imaginaste una familia con cada persona que te abrazaba y un futuro bajo los pies de cada “te quiero”.

 

Entonces, encontraste lo que ansiabas y comenzaste una relación que no hizo más que emerger todas las piezas rotas que te habían llevado a pensar que encontrarle te salvaría.

 

Pero sin embargo te hundió, porque te afanaste tanto en querer tener a alguien que ni si quiera te planteaste lo sumamente diferentes que erais.

 

Ahora me hablas como si fueras más consciente que nunca de todo esto, te auto engañas con tus propias lecciones de vida, de crecimiento personal y de todos los rituales que haces contigo misma, pero luego vuelves a querer buscar en cada persona que conoces un amor de película.



 

Vuelves a fracasar, a sufrir y a infravalorarte. Así es como llevas años en bucle.

 

Si supieras que esa obsesión es la que precisamente no te permite encontrarlo…

 

Si supiera la primera persona que te dañó todos los efectos secundarios de sus actos…

 

Si supieras como te ven mis ojos, entenderías al instante que tu salvación SOLO está en ti.

Tu hogar está en ti.



Tiene que haber una salida
Tiene que haber una salida
Tiene que haber una
Para tanto dolor

sábado, 6 de agosto de 2022

Telarañas

 

Además de la creencia de sentirme con derecho a todo durante mis veinte, pasé toda la década considerando que podía conocer a quien yo quisiera, tener sexo con quisiera, amar a quien quisiera, y no comprometerme con una sola persona o incluso con un único grupo social, o una sola ciudad, país o cultura. Armada con este sentimiento grandioso de conectividad con el mundo, iba de un lado a otro entre países y océanos. Hice decenas de amigos y me encontré en los brazos de un buen número de amantes. Amigos que pronto fueron reemplazados y amantes que olvidé en el vuelo hacia el siguiente destino.

Era una vida extraña, repleta de experiencias fantásticas que ampliaron mis horizontes, pero también de bienestares efímeros diseñados para adormecer el dolor que subyacía. Aunque algunas de las lecciones más importantes que definieron mi carácter sucedieron durante ese periodo.

Viajar es una fantástica herramienta de desarrollo personal, porque te libra de los valores de tu cultura y te muestra que otra sociedad puede vivir con valores completamente diferentes y aun así funcionar y no odiarse entre sí. Esta exposición te obliga a reexaminar lo que parece obvio en tu vida y a considerar que quizá no es necesariamente la TUYA la mejor manera de vivir.

Así que de una forma u otra siempre quiero seguir sintiéndome viva viajando, deconstruyendo y construyendo mis valores, porque no hay nada de lo que disfrute más HOY que de mirar atrás y ver todo lo que he cambiado.




lunes, 13 de septiembre de 2021

Metamorfosis.

Hace tiempo pensaba que había dejado una parte de mí por el camino, que algo de aquella YO había desaparecido, que ya no parecía la misma y esto la verdad, me aterraba.

Hoy, sin embargo, soy consciente de que es un error fustigarnos recordando cómo éramos hace unos años en vez de valorar todo lo que hemos crecido.

Hoy siento que hace no tanto tiempo que comencé a ser y actuar como realmente quería, que hace no tanto que elegí no esconder mi personalidad, ni aparentar lo que no soy, ni vestir cómo dicta la moda para estar más cerca de esos horribles cánones de belleza que nos imponen, comprendí entonces que la comodidad conmigo misma es una prioridad y no hablo sólo de la ropa.

Hace años que dejé de complacer a la sociedad y empecé a ser consciente de que mis gustos son míos, independientemente de lo que piensen los demás. Empecé a opinar con criterio, a no ir donde no me apetece, a no escuchar a quien no me interesa y a deshacerme de pensamientos borreguiles que no tienen ninguna lógica.

Entonces empecé a escuchar más, a leer más, a empatizar más, fundamentalmente porque ahora                     lo hacía desde lo que realmente me interesaba o sentía que me aportaba. 

Sin duda ahora pienso que nunca es suficiente, que aún me queda tanto por recorrer, por crecer,  por hacer y deshacer y por deconstruirme cada maldito día, pero hay tantas mujeres que me han                 ayudado en este recorrido…tantas referentes, tantas valientes, tantas amigas.

Gracias a ellas que han escrito, que han hablado, que han reflexionado, que han conseguido que         rebusque en ese lugar perdido que tenía dentro de mí para que hoy, ese YO ande siempre en                                                                       constante construcción.

     

jueves, 12 de noviembre de 2020

Sobre los márgenes.

 

Playas y aeropuertos

hoy llenas de mares de esqueletos,

por desilusiones en los puertos

sin más amantes descubiertos.

 

Silencios obligados

perdidos en nuestros bienes más preciados.

En busca de un futuro donde podamos

al fin sentirnos más abrigados.

 

La luna llena, aún desde la lejanía

minuciosamente observa

esta cara oculta de nuestra falta de alegría.

 

Melodías encriptadas en sonrisas demasiado forzadas.

Noticias gafadas de una sociedad ya descarnada.

 

Es el paso de un tiempo que no pasa,

como el río esperando encontrar su salto en la cascada.

 



lunes, 24 de agosto de 2020

Espejismos

 

Escéptica, cierro los ojos imaginando volar sobre la arena.

Acompañada de una mano que me busca y que equilibra mis vaivenes,

que me levanta o me empuja a volar en libertad.

 

Nunca me había sentido tan libre, ni si quiera cuando estaba sola.

Pero ahora veo el mar en sus ojos. Y encuentro la paz en sus brazos.

Las canciones cobran sentido, las miradas reman en la misma dirección.

 

Los días, a veces, siguen siendo cimas de montañas complicadas de ascender, aunque ya no tengo miedo de subirlas, ni de bajarlas, ni si quiera de escalarlas…

 

Es cierto que nadie saber ver venir el temporal, pero tu fragor corporal me ayuda a resistir.

 

Viajamos alrededor del mundo y me cuentas tus experiencias antes de mí mientras escribimos nuestro propio cuaderno de bitácoras.

 

Sabes decir que no cuando algo te disgusta.

Y tu sonrisa ilumina la ciudad.

 

Sigo sin soltarte de la mano...

 

Me resigno a abrir los ojos y que todo sólo haya sido un espejismo.



[He pensado bien lo que dije, lo que confesé en esos viajes, lo que pude hacer y no hice
Lo que va a dejar cicatrices]

domingo, 12 de julio de 2020

Siempre pasa algo


Me sigue resultando extraño el absurdo inconformismo de nuestra especie natural.

Siempre estamos pensando en el siguiente día, en el próximo viaje, en que llegue el viernes y el viernes en que el lunes tenemos que volver a trabajar. Parece casi imposible poder disfrutar de cada respiro, de cada momento, del aquí y del ahora. Puede que este estrés del “mañana” sea producto de no estar haciendo realmente lo que queremos hacer “hoy”.

Un día conduce al otro como si de un pestañeo se tratase y cuando paras de pestañear te preguntas ¿Qué me ha traído hasta aquí? ¿Por qué no ha pasado nada estos últimos dos años? ¿Por qué sigo sintiendo que algo falta? ¿Será que siempre va a faltar algo?.

Considero que estas preguntas son bastantes subjetivas, porque sí: todos los días nos pasa algo, siempre hay una razón que te llevó hasta ahí y tu vida sí ha cambiado en estos dos últimos dos años. Pero no deja de ser incómodo creer que no estás donde perteneces, al menos por un tiempo y a la misma vez no saber cuál puede ser ese lugar.

Cuando viajaba por el Sudeste Asiático acompañada sólo de mi mochila, tuve muchos momentos de reflexión y admito que en esos 4 meses pude llegar a encontrarme plenamente llena por dentro. Radiaba una sonrisa interior que trasmitía a todo el que me encontraba. Allí acaricié la libertad de elegir qué hacer en cada instante: sin juicios ni miramientos, sin prisas, sin la maldita de necesidad de hacerme constantemente preguntas que no encuentran la respuesta.

Vivo en constante contradicción con lo que hago y con lo que creo que me gustaría estar haciendo, aunque es esto último lo que tampoco lo tengo muy claro. Mi único objetivo es encontrar el equilibrio para así poder vivir en concordancia con lo hago y lo que siento.

Confía, confía, confía…

Un día volverás a sentarte en este mismo lugar…
para reescribir las respuestas de todas preguntas que hoy te faltan.

Un día, un día…pero mientras…respira.





Nuestros medios contra el miedo.
Gritando a contraviento en este presente eterno.

viernes, 25 de enero de 2019

La música para mí es

Un lugar, un olor, una sonrisa, una lágrima, un amor, un momento de pasión, un desamor... es dejarse llevar y bailar en el salón de casa, en un concierto o en un bar. Es un beso y un abrazo de amistad, es una ducha caliente de invierno y una fría de verano, es un día de playa escuchándola junto al mar y uno de lluvia observándola desde la ventana Es descubrirla, compartirla, recibirla y descifrarla, es rabia, es dolor, es abrir heridas y también cerrarlas, es fuerza y debilidad, es dudar, pensar, analizar y afrontar. Es pasado, es presente y será futuro. Es cerrar los ojos e imaginar. La música es él, ella, nostr@s...la música soy YO. Ella es..


      elección
     compañía
     vibración
     movimiento
     sentimiento
     libertad
     interracial
     sensibilidad
     dureza
    bondad
    Ingenio
      mensaje
     talento
     ARTE
     

miércoles, 16 de enero de 2019

Guantanamera.

Empieza el DOS CERO UNO NUEVE con..

Incertidumbre personal

y desesperanza política, social y económica.

Mi mesa llena de artículos y libros feministas

porque nos asesinan, nos violan y nos reprimen.

Pensando que perderse puede ser una oportunidad, en vez de un problema

y que es importante escoger, pero también hay que saber apartar.

Porque hoy eres esto y estás aquí

pero mañana podrías querer probar ser algo distinto en otro lugar.

Si hay algo que siempre cambia es que todo cambia.


"Mamasita dame alas que me quiero ir a volar...
desde las cuevas de Cañart la vida es tan bonita que parece de verdad"


viernes, 23 de noviembre de 2018

Transversal.



Me cuesta mucho encontrar a alguien. Creo que por dos motivos bastante claros: ha habido momentos en los que no he estado preparada internamente para tener una relación y otros en los que sí que lo he estado, las circunstancias de la vida no me han llevado a conocer a la persona con la que yo creía que podía complementarme.

Soy una chica muy peculiar para las relaciones, simplemente porque para mí hay valores que la otra persona debe tener y principios que se deben compartir, uno de los básicos es el de la libertad individual porque no, no somos uno. Además de todo lo anterior, debemos añadir esa serie de factores irrefrenables como la atracción, la química o el poder de reírse juntos a carcajadas.

Entonces, encontrar a una persona con la que quieras compartir tus inquietudes, tus viajes, tu tiempo, tu casa, tu familia, tus luchas internas, tus pasados, tus futuros y en definitiva tu espacio vital…es algo muy valioso y en cierto modo lo considero como una especie de inversión.

Y para mí, tomar el riesgo de invertir a largo plazo sin intereses…me parece de lo más complicado.


“Sé cuánto tiempo tarda en amanecer, pero no cuánto un sentimiento en renacer”
-Brock Ansiolitico-

martes, 20 de noviembre de 2018

Nunca se sabe.

Creo que vivimos en un mundo frívolo a la par que maravilloso en el que debemos vivir las experiencias que nos rodean con los ojos muy abiertos.  Es una de las miles de cosas que aprendí en mis 4 meses viajando por Asia: apreciar el mundo aprovechando al máximo nuestros cinco sentidos. Sin olvidarnos de añadirle todas nuestras emociones: oler de verdad, escuchar con interés, probar diferentes sabores con intensidad, abrazar cada día o apreciar cómo cada rincón del mundo por minúsculo que sea puede llegar a ser para ti un paraíso, porque al final todo depende de los ojos con los que se mire. Estas vivencias nos llevan a entender el porqué del otro, a ponernos en la piel de los demás, a valorar cada momento y nos harán también adquirir una visión más amplia y concienciada del mundo que nos rodea.

Es cierto que si hay algo inquietante en nuestro día a día es el factor sorpresa que nos rodea, porque nunca sabes a ciencia cierta qué va a pasar después. A veces, es un componente que juega a nuestro favor ya que nos da adrenalina y nos impulsa a seguir luchando por el mañana. Otras, nos provoca miedo, aprensión o desconfianza.  Y es que nunca se sabe qué puede pasar. Nunca se sabe.

Sin embargo, hay algo en lo que no paro de reflexionar últimamente ya que hasta ahora no me había parado a analizar con detalle y es que uno de esos “enigmas vitales” es QUIEN puede llegar a inspirarte en tu día a día. Tendemos a pensar que un “referente” o alguien que nos “inspira” debe ser un cantante famoso, un pintor internacionalmente conocido, un premio Nobel de la paz, etc.

Pero, ¿Te has preguntado alguna vez quién te inspira realmente en tu día a día? ¿Quién te cambia la visión de las cosas? ¿Quién te hace pensar o querer aprender más a fondo sobre un tema del que no tenías ni idea? Interesarte sobre el medio ambiente, el Marxismo, el feminismo, la poesía, la lucha por la visibilidad LGTBI y la diversidad de género, etc…

Te diré algo, mi mayor referente he sido yo misma porque el día en el que decidí abrirme al mundo, empecé a encontrar referentes en cada esquina, a eso me refiero cuando digo que todo empezó por mí. Cuando la curiosidad por saber las razones de todo lo que pasaba a mi alrededor llamó a mi puerta, empecé a descubrir un paraíso de personas en las que consigo inspirarme diariamente. Mi madre y su valentía cada día, mi padre y su vida de cambio de roles constante, mi mejor amiga y que su forma de ver el mundo y la mía se complementen, descubrir a un fotógrafo francés por casualidad en una galería de Vietnam y que esas fotos vayan a acompañarme para siempre, una socióloga que me hace querer estudiar más a fondo sobre la sociedad machista en la que hemos vivido y de la que intentamos aún salir, un deportista que me muestra su esfuerzo de superación diaria y las horas de entreno que hay detrás de cada competición, una escritora de mi edad que consigue tocarme muy a fondo y también que ahora me apasionen los recitales en directo, mi hermana y su dedicación innata por “curar” a los demás, esa monitora de buceo que en Tailandia me descubre un mundo nuevo debajo del agua, los documentales que me hacen ser más crítica o cada canción que consigo hacer mía y que acaba perteneciendo a un momento y a un lugar.


Al fin y al cabo, de todas las personas que habitan en mi, hay algunas que yo ni conozco.

Nunca se sabe todas las que me quedan aún por hallar, por leer, por escuchar, por amar... 
Lo que sí sé es que quiero quedarme para descubrirlas.



“Nunca se sabe qué encontrará uno tras una puerta. Quizá en eso consiste la vida: en girar pomos” 
– Albert Espinosa.

El nexo entre tú y yo.


Vuelvo a tenerte entre mis dedos, te retomo como siempre hacía: de noche y en la cama. Han pasado varios años sin echarte de menos o más bien diría sin necesitarte como lo vuelvo a hacer ahora. Qué curioso porque sin motivo, hoy decido rescatarte.

La última vez que pasé por aquí tenía unos veintitantos y vivía en plena etapa universitaria con muchas ganas de expresar ya por aquel entonces todo lo que me estaba pasando.

Hoy vuelvo a ti, escritura. Regreso al lugar donde mejor puedo exteriorizar ese yo que nadie conoce, donde escribo todo lo que normalmente no consigo explicar con palabras.
La habitación ya no es la misma, ni la ciudad, ni tan siquiera mi edad. Yo tampoco lo soy, pero aún recuerdo con ternura aquella época en la que escribía siempre que me apetecía para enfrentarme así a mí misma cada noche y es que nunca conseguía irme a dormir hasta que no sacaba todo lo que quería decir en ese momento. Creo que esa sigue siendo mi esencia, la parte de mí que aún queda a pesar de los años, de las vivencias, de los cambios y esa es la principal razón por la cual vuelvo a escribir: por retomar mi recorrido interior nocturno que acaba plasmado en palabras.

Quizás es el pasar más tiempo conmigo misma, el sentimiento de volver a ordenar pensamientos o incluso a desordenarlos lo que me ha hecho recordar que para mí escribir es lo que una cuerda para una guitarra, y que en realidad nunca me había ido. No hay más que observar todas las anotaciones que aún conservo en el móvil con adjetivos que describen emociones y momentos puntuales de mi vida, mis diarios de viaje a los que más bien podría llamar “esquemas” ya que nunca terminé redactando y por no hablar de mis blogs a medio acabar (este puede ser otro de ellos).

He vuelto y no sé si será para una semana, un mes o quizá para siempre porque escribir para ti misma al final no deja de ser más que la inverosímil libertad de elegir cuándo, dónde y por (ti).
Además, echo de menos acabar cada entrada con una canción o cita significativa relacionada con lo escrito anteriormente, bueno... a veces ni siquiera tiene nada que ver.

“Me pinto a mí misma porque soy a quien mejor conozco” Frida Kahlo.

viernes, 15 de agosto de 2014

Todavía aquí.

Te veo de lejos, me acerco y te planto un beso. 
Me miras con los ojos llenos de lágrimas y me pides el perdón más sincero que jamás había oído.

Y yo sin más...te perdono.

Volvemos a casa (nuestra casa) de la mano, hacemos la cena y seguimos besándonos toda la noche recuperando todos los besos que no hemos podido darnos en estos meses.

Al  cabo de unas horas te devuelvo la mirada explicándote que tengo mucho miedo de volver a perderte.

Es entonces cuando suena el despertador.

Todo había sido un sueño. Me froto los ojos, miro a mi lado y no te veo. 

Quizás más que un sueño ha sido una pesadilla. La pesadilla que lleva rondando mi cabeza y rompiendo mi corazón desde hace ya tres meses, pero sé que muy dentro de mi hubiera deseado con todas mis fuerzas que todo hubiera sido real.

Quizás sólo necesito que me pidas perdón para poder perdonarte, para poder continuar y olvidarte.

Es nuestra manía de estirar la ilusión hasta romperla. Es no saber aceptar que hay cosas que se acaban, que han de ser así para crecer.

viernes, 11 de julio de 2014

Mi "yo" según "tú"

 Es una persona enérgica por naturaleza, ya nació con madera de guerrera con  carácter inquieto a la que le apasiona conocer cada detalle y escuchar recomendaciones de amigos en Internet o libros durante horas. En ocasiones, calmada y con cigarro en mano.


 De las que da todo aunque no reciba nada. Hablar es su punto débil incluso en sueños. Todos la conocen por regalar siempre una sonrisa y hará todo lo que esté en su mano por sacarte una a ti, aunque por dentro esté llena de lágrimas.



Pocas veces la verás llorar,es cierto, su corazón es difícil de quebrantar. Ahora, si te lo entrega, será el mejor regalo que nunca tendrás. Ojos oscuros pero siempre con un brillo especial.


Es mas fuerte de lo que imagina y se sobrepone a cada piedra del camino. 

Buena amiga, de las que no se olvidan, de las que tendrás para toda la vida si la cuidas.


By: Monica Sanz. Gracias.

viernes, 27 de junio de 2014

Desde que te fuiste.

Desde que te fuiste no he vuelto a sonreír como lo hacia contigo.

Desde que te fuiste la mitad de mi cama esta tan vacía como yo, los buenos días sin besos son más amargos y las mañanas mucho más grises.

Desde que te fuiste no he vuelto a respirar como lo hacía cuando me querías, no he vuelto a  querer saltar por las calles de felicidad y las mariposas de mi estómago se han convertido en dragones que sólo expulsan fuego dentro de mí cuando hablo de ti.

Desde que te fuiste he entendido muchas cosas, pero sigo sin entender muchas otras.

Desde que te fuiste no he podido escuchar canciones de amor, ni siquiera he podido escuchar canciones.

Desde que te fuiste mi mente sólo se pregunta: ¿por qué te fuiste?

Pero desde que te fuiste también he aprendido a llorar por amor como nunca antes lo había hecho, me he dado cuenta de que te quise tanto y estaba tan ciega que la próxima persona que aparezca en mi vida pagará por ello.

 Ahora mi corazón me pide estar sola porque sabe que no sería capaz de mirar, de amar y de besar a nadie como lo hacía contigo. Esta es probablemente la peor parte de que te hayas ido: la amargura de saber que no estás y que no estarás más.

Desde que te fuiste también he sabido lo que es la rabia, la impotencia y el rencor.  Tú también me has enseñado todo eso. A la vez que he valorado el daño que hice a otras personas cuando fui yo quien me fui.

Desde que te fuiste he tenido que obligarme a levantarme y sonreír, a pensar que esto es solo un desamor que pasará con el tiempo a base de lágrimas y sufrimientos a escondidas.

Desde que te fuiste el único consejo que me dan es que tengo que esperar que pase el tiempo, que todo se curará, pero qué jodido es el tiempo mientras pasa.

Desde que te fuiste me he dado cuenta que yo viví una relación y tú otra totalmente distinta, que si me hubieras amado tanto como me llegabas a decir, no me hubieras abandonado sin decir adiós.

Desde que te fuiste he aprendido que hay personas que intoxican y tu eras una de ellas. Por otra parte, sé que es mejor que hayas huido ahora, que te hayas ido para que yo pueda desintoxicarme y que algún día llegara una persona maravillosa que me dedique su ser.

Desde que te fuiste tengo miedo a no volver a AMAR, de no volver a sentir los sentimientos que recorrían mi cuerpo cada vez que me tocabas. Miedo, miedo, miedo y desconfianza. 

Pero desde que te fuiste, también he aceptado que no estás, he admitido que es mejor estar sola y dolida que con alguien que no te ama de verdad. He aprendido que cuando estás con alguien para cubrir tu soledad, llegará un momento en el que no quieras volver a ver a esa persona y esa es la única razón que puedo darme de tu huida. Fui sólo una cobertura.

No eres la persona que esperaba, ahora me sangra la voz pero mañana será otra persona y no tú...

Desde que te fuiste sé que mi amor vale más.

#Nada más.

martes, 17 de diciembre de 2013

Y nadie te ha querido.

Insensata loca...por qué te has ido.

Tú volverás y cuándo tu regreses amor,
verás como alguien quiso ocupar mi pobre corazón.


Y ya veras como tu me pides perdón,
y yo que ya estoy loca de amor, voy y te perdono.


No eran tan falsas aquellas mentiras.
Ni tan verdaderas tus verdades favoritas.

No fueron tan callados aquellos silencios.
Ni fueron tan malos aquellos momentos.


Olvidame si puedes que yo...No he podido.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Isle.

Hoy me apetece después de 9 meses volver a compartir mis sentimientos pulsando estas teclas y haciéndoselas llegar a no sé ni a quien.

El caso es que a veces odio la estúpida manera que tengo de encariñarme con alguien. Lo odio porque después me hago pequeñita cuando esa persona no me trata como quiero o espero. Lo cierto, es que hay gente que te importa una mierda pero otra...otras personas son capaces con solo una palabra hacerte sentir una mierda. 

Una vez me dieron un consejo  y no conseguí entender cómo este mismo se podía llevar a la práctica: no esperes nada de nadie y así nadie te decepcionará. Yo pensaba que era imposible vivir sin esperar nada de nadie. Siempre esperamos algo, siempre. Aunque veces digamos lo contrario. Ahora, después de algunos años, me doy cuenta que ese consejo llevaba mucha razón...aunque yo siempre sigo esperando recibir al menos la mitad de cariño del que doy.

Estar aquí, empezar de cero y construir amistades que ni siquiera sabes si durarán, si son verdaderas, o simplemente SON porque estamos lejos de todo lo que nos pertenece, porque estamos en este momento y en este lugar...Es una cuestión bastante sencilla: nos necesitamos aquí y ahora. 

A pesar de mi pequeña reflexión sobre amistad, prima por encima de todo el vivir, sonreír y disfrutar esta isla. De todo eso y por supuesto a mi manera, por ahora estoy teniendo dosis dobles.





Porque la vida tuya es, y siempre tienes que luchar.
Y a veces tienes que perder, para luego poder ganar.
Para sentir, para vivir, para soñar.

jueves, 11 de julio de 2013

Fuzzy feelings

Encontrarnos a nosotros mismos. Qué fácil parece. Qué bien suena decirlo.

Incluso cuando creíamos que ya nos habiamos encontrado...
nos volvemos a perder.

Como perderse entre sentimientos que a veces desaparecen, se encuentran o vuelven a surgir:

 Echar de menos "algo" que no has encontrado todavia.

Recordar tiempos mejores.

Recordar tiempos peores.

El último abrazo de despedida.

Una mirada.

Un querer y no poder.

Un poder y no querer.

Preguntarme por qué...y no saber ni qué responderme.
 








jueves, 25 de abril de 2013

Sin estar.

Aún sigo aquí, tumbada, aplastando cada una de las teclas de este ordenador y pensando: 

  ¿Cuándo? 

Cuando llegaré a un equilibro emocional, cuando dejaré de pensar en ti y cuando desaparecerán de mi cabeza tus malditos rizos. Maldita cabeza la mía, maldito peinado el tuyo, maldito el momento en el que me enganché a él. Pero sobre todo; maldita dulzura la tuya, maldita la situación en la que estamos y maldito el momento en el que te clavaste en mi cabeza.

    Olvidarte.

 Sacarte de mí, de mi vida, de mis pensamientos. Quiero pero te juro que no puedo...quizás tampoco quiera tanto.

       Intentarlo.

                    Lo intento, pero una parte de mí sigue haciendo que sea imposible.


    ¿Por qué?

            Porque sin más...te quiero.


O quizás ni si quiera te quiero, ni te echo de menos, ni te necesito. Quizás son SOLO las ganas, el no poder, el que me hagas ver que eres imposible, el que me lleves a este punto de inflexión, de bajón y de malestar que me hace desearte sin cesar y querer tenerte,besarte,agarrarte o achucharte como siempre.


   Sea lo que sea...estás....SIN ESTAR.
  


miércoles, 20 de febrero de 2013

No se despertó.

Ella no se despertó.
 
No importaba si el príncipe la besaba con toda su pasión o si él recorría horas de viaje para ir su encuentro, porque ella seguía ahí tumbada... inmóvil, pensativa, triste.
 
Un escalofrío recorrió su mente y un cúmulo de sentimientos contradictorios se aferraban a sus 5 sentidos.
 
Ahora no tenía edad de deshojar margaritas, ya no era el momento de preguntarse: lo quiero o no lo quiero.
 
Era el punto exacto de decidir continuar o pararse en medio del camino.
 
Ojalá...Ojalá te hubiera querido al menos la mitad de lo que tú lo has hecho.
 
Ojalá no hubiera tenido que tomar ninguna decisión
 
Ojalá te hubiera podido corresponder.